domingo, 13 de diciembre de 2009

Anacrónico asesino

Elimina con ocho balas a su esposa

Uriel López



Una mujer joven pierde la vida a manos de su propio esposo, quién la balaceó múltiples veces hasta asegurarse de que ya no respirará. Todo a causa de una mala interpretación, la falta de comunicación y un poderoso fervor religioso.
El incidente ocurrió la noche del pasado viernes 13 de noviembre en el domicilio 459, avenida Zalatitán, municipio de Tonala; la mujer Laura Beatriz Rivas Camacho fue impactada ocho veces por un revolver de calibre 38. Tres en la espalda, dos en la pierna, para finalmente recibir tres tiros más, en la cabeza.
Todo ocurrió, confiesa el autor del homicidio, José Cristian Aceves, después de varias semanas de haberlo premeditado en silencio. Según él, previno lo que pudo ser una catástrofe mayor y  fue en su totalidad, un “acto reflejo de mera defensa humana”. Cintia Carrizales, defensora del caso, explica como una persona normal puede acceder a tan siniestro mecanismo de respuesta, por factores de enajenación religiosa y ridículas supercherías, esto, ya que el acusado admite haber matado a su mujer por firme convicción a que ella era una bruja.
Los policías acudieron al domicilio previamente señalado, en donde encontraron, sentado en las escaleras, al ahora detenido, quien a pesar de aún portar el arma de fuego, no hizo señal de resistencia.
José Cristian Aceves fue internado en el Reclusorio Preventivo de Guadalajara, por asesinato premeditado a mano armada, con una sentencia de poco más de 30 años de formal prisión.

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